fbpx

El aloe es un género de plantas que tiene necesidad de clima templado para poder crecer. En las zonas más frescas hay que protegerla del frío porque no resiste temperaturas por debajo de 5-8°C. Si la temperatura baja más, pueden aparecer podredumbres. Las temperaturas ideales de crecimiento están alrededor de los 20-24°C.

Son plantas, capaces de tolerar la sequía, no así los encharcamientos.

RIEGO
En el período primavera–verano regala con moderación y cuida de no mojar las hojas. Evita que el agua pueda depositarse entre las hojas, porque podría llevar a podredumbres peligrosas. La técnica consiste en regar abundantemente y dejar secar el suelo hasta el siguiente riego. Al llegar el otoño-invierno los riegos menguan poco a poco hasta la total suspensión durante todo el invierno. Con la primavera se restablecen gradualmente los riegos.

SUELO – TRASPLANTE
Se trasplanta cada año, en primavera aumentando poco a poco las dimensiones de la maceta. Estas plantas no son exigentes en cuestión de sustrato pero prefieren tierra predominantemente arenosa que favorece el escurrimiento rápido del exceso de agua y ligeramente ácida.

FLORACION
Desarrolla las flores de la primavera al otoño según la especie y las variedades. Se forman sobre el extremo de un largo tallo, simple o ramificado o en racimo y la planta no muere después de la floración, a diferencia del agave.

PODA
Generalmente no se poda. Se cortan solo las hojas de la base que poco a poco se desecan, para evitar que se conviertan en vehículo de enfermedades parasitarias. Usa un utensilio que corte esté limpio y desinfectado (preferiblemente a la llama), para evitar infectar los tejidos.

¿Conoces otras técnicas de cultivo de los Aloes? Como siempre me encanta leer tus comentarios!

Fotos por: Unduetre-ilaria